lunes 29 de diciembre de 2008

Propuestas...


Se nos ha ocurrido una idea muy morbosa: nos encantaría que todos los que os encontréis ahora mismo leyendo este blog, nos contaseis situaciones muy excitantes y especiales que hayáis vivido o simplemente alguna fantasía que tengáis y hayáis imaginado alguna vez. Nuestra intención es tomar vuestras ideas, experiencias y sugerencias y llevarlas a cabo sin límites y siendo completamente libres. Prometemos contaros aquí el resultado de forma detallada.

Esperamos propuestas lo más sugerentes, lujuriosas y locas posible. No nos ponemos muchos límites, así que vosotros tampoco lo hagáis…

miércoles 24 de diciembre de 2008

Mensajito de Navidad.


Hacemos hoy un descansito en medio del trabajo que tanto nos agobia y no nos permite disfrutar con vosotros tanto como quiesieramos (pero os seguimos leyendo... de eso que no os quepa duda)

Dejamos aquí nuestros mejores deseos de Navidad y buenos propósitos para el año nuevo:
Que el año entrante venga lleno de caricias, de nuevos y excitantes descubrimientos y que sigamos compartiendolos en nuestra y vuestras ventanitas. 

Os dejo un excelente texto de Julio Cortazar que seguro que a más de uno le despierta la imaginación:

El beso

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez mas de cerca y entonces jugamos al ciclope, nos miramos cada vez mas de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre si, se superponen y los ciclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde el aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo, mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultaneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.




domingo 2 de noviembre de 2008

Pura ambrosía...



Pura ambrosía es…:

Aproximar mis labios a tus ingles, y deslizar mi lengua sobre ellas, insinuando lo que puede llegar a pasar…

Untar el contorno de tu coño con mi saliva, para que sientas poco a poco mi humedad más próxima a la tuya…

Jugar con la comisura de tus labios hasta conseguir que tu jugo fluya a borbotones…

Desflorar lentamente sus pétalos con mis labios como preludio de lo que se avecina…

Acariciar con mi aliento calido toda su espesura…

Y así, en su punto más jugoso, húmedo y dilatado, hundir mi lenga y mis labios en su interior, sorbiendo todo su sabor…

Recorrerlo sin pudor ni control, probando todas sus texturas…

Revoloteando con mi lengua sobre su protuberancia más sensible…

Y ya perdidos, recorrerlo del todo, lenta y suavemente, sin precipitar ningún acontecimiento, hasta el punto de sentir en mis labios tus contracciones y gemidos…

Y ahí, en ese momento, entregar todos mis sentidos en proporcionarte el mayor placer que puedas recibir…

Eso es…, pura ambrosía, manjar de dioses…

lunes 27 de octubre de 2008

Lujuria...

















Una imagen...
Un deseo...

Mezcla de sabores en tu boca ...
.... de sensaciones en mi sexo...

Humedad... 
Tú...

Ufff...

Me ha encantado ser tu plato... 

domingo 7 de septiembre de 2008

NOSOTROS

Comencé este post, despues de unas buenas vacaciones, con el ánimo de crear un juego nuevo que llevar a cabo con Satyr. Terminó por ser un relato fidedigno de uno de nuestros muchos encuentros. Espero que lo disfruteis.

Nymph.

Ella estaba de pie frente a la mesa, con su cuerpo inclinado hacia delante para poder ver la pantalla del ordenador. Satyr se acercó despacio. Acarició su pelo, dejando que los dedos se deslizasen por la suave piel de la nuca de Nymph. La abrazó por la cintura. En la pantalla se veía uno de los blogs favoritos de ambos (esos que compartían siempre que podían).Susurró algo en su oído. La respuesta fue un leve gemido que salió de la boca de Nymph. 

Satyr había conseguido captar por completo su atención y deslizó los dedos por su cara, dibujando sus labios y la barbilla. Bajando por el cuello, bordeando la piel por el contorno de la camisa entreabierta. Nymph acercó su cuerpo al de él, hasta sentir el sexo de Satyr contra sus nalgas. Fue un contacto suave y leve. Luego volvió a separarse.


La lengua de él dibujaba cada uno de los centímetros de piel visible, recreándose en la frontera marcada por la ropa. Deslizó la mano por los costados de Nymph, rozando suavemente sus pechos. Pudo comprobar que sus pezones estaban ya inhiestos y esto le agradó, pero no se detuvo. Continuó su camino lento y seductor hasta su cintura, introduciendo sus manos bajo la tela y rozando, por fin, la piel de su vientre, lo que provocó que ella moviese sus manos hacia atrás para agarrarse a su cadera y así poder atraerlo: necesitaba sentir el calor de su sexo a través de los vaqueros. Se apretó más y mas contra ese cuerpo que la volvía loca, moviendo en círculos sus cadera, buscando ese contacto que estaba haciendo subir su temperatura por momentos. Satyr rozó sus pezones por encima del sujetador negro y rodeó el escote con movimientos lentos que se le antojaban desesperadamente lentos. 

El silencio les acompañaba, solo roto por la música de fondo de la página que estaban viendo. Él le pidió que cerrase los ojos y comenzó a susurrarle al oído unos de los relatos que tanto les gustaba leer. Su voz se quebraba por momentos, pero siguió leyendo, mientras acariciaba el cuerpo de Nymph. Bordeó con sus dedos el contorno del pantalón y buscó el sexo de ella sobre la tela del vaquero. Estaba completamente mojado. Desabrochó el botón e introdujo la mano entre la tela y la piel. Se alegró de que no llevase bragas. Se estaba convirtiendo en una buena alumna. Cada día lo sorprendía con una nueva travesura. 

El abundante flujo mojó sus dedos y se los llevó a la boca para saborear a su hembra. Poco a poco fue dejando resbalar el pantalón por sus caderas hasta que el lujurioso culo de Nymph quedó ante sus ojos. Apretó el cuerpo contra el de ella, haciendo que sintiera el calor de su sexo, que todavía estaba oculto bajo la ropa. Desabrochó el pantalón y dejó que la polla se liberará de su prisión. La deslizó por ese culo que lo volvía loco, de forma lenta y suave haciendo que Nymph se desesperare por sentir su tacto. Él lo sabía y se complacía en que así fuese. 

Le encantaba excitarla hasta el limite de sus fuerzas, para hacer que surgiese la criatura lujuriosa que sabía que habitaba en su interior. Así que, con toda calma, jugó con su cuerpo, deslizando la polla por su piel y golpeándola suavemente; introduciéndola entre sus nalgas; deslizando su mano entre las piernas, mojados ya sus muslos por el flujo que brotaba de su coño. 


Le presionó la espalda con la mano y Nymph pegó su cuerpo a la mesa, ofreciéndose a Satyr. Él se deslizó dentro de ella hasta ocupar todo su interior: por fin se sintió llena de su macho y un  gemido, mezcla de sorpresa y gratitud, se escapó de su boca. Satyr se agarró a sus caderas y comenzó a moverse despacio pero intensamente. La estaba volviendo loca de placer. Ella le suplicó:

-No dejes de follarme. POR FAVOR. 

SAtyr sabía que en ese momento Nymph estaba totalmente a su merced y eso lo excitaba sobremanera. Esa tarde ella sería su perrita y él el macho que la colmaría. Así que continuó follándola, tan profundamente como pudo, haciendo que sus testículos chocasen violentamente una y otra vez contra sus nalgas, como a ella le gustaba. La cara de Nymph continuaba pegada a la mesa, pero una de sus manos se había apoderado de su coño y jugaba con su clítoris. Se sentía muy puta y necesitaba experimentar el mayor de los placeres posibles. 

Le pidió que se acostase y obedeció. Se colocó sobre la cama y abrió sus piernas en un gesto de entrega total a su macho. Él se arrodilló entre sus muslos y  deslizó su lengua sobre el ardiente y mojado coño. Satyr jugó con su culo y lo empapó de su propio flujo. Se hizo un hueco dentro de él. Tenía a su hembra a su completa disposición y estaba dispuesto a hacer que disfrutase como si ese fuese el ultimo polvo de su vida, así que no paró. La lamió y la acarició hasta que sintió que estaba a punto de correrse. 



Entonces se movió sobre su cuerpo y con un solo y certero movimiento la penetró hasta lo más profundo de sus entrañas. Los ojos de ella se abrieron desmesuradamente. Le agradecía tanto que la follase que quizá este fuese su modo de expresarlo. Pegó su cuerpo al de ella y comenzó a moverse suavemente, manteniendo los ojos clavados en los de su hembra. Se besaban con desesperación mientras la sujetaba por la nuca y ella se aferraba a su espalda. La agarró por los piernas, y colocándolas alrededor de su cuello siguió follándola sin pausa. Ella le pidió que le dejase saborear esa polla que tanto le gustaba y se deslizó hasta encontrarse situada en medio de las piernas de Satyr.

 ¡¡Como le gustaba comérselo!!

Jugó con su polla introduciéndola hasta la garganta; rozando con los dientes el glande; lamiéndolo y devorándolo como si se tratase de su helado favorito. Lamió su culo, del modo que sabía que lo volvía loco, jugó con sus testículos, haciéndolos desaparecer dentro de su boca y  volviendo otra vez a su polla. 

- Me encanta como me comes!!!... Uhmmm

Se deslizó sobre su cuerpo y se sentó sobre él. Comenzó a moverse. Su rostro se había transformado. Ahora era el de una auténtica puta, solo atenta a sus deseos. Él la miraba y eso la excitaba todavía más. Se movia frenética sobre el cuerpo de su macho, agarrando sus tetas con desesperación y manteniendo la mirada lasciva clavada en la de su semental. Sabía que nadie la follaría nunca como él y eso hacía que se sintiese como la más afortunada de las mujeres. Disfrutaría de él y se entregaría tanto como pudiese. Así que siguió cabalgando: tanto y tan rápido como quiso o tan despacio como le apeteció.

Joder!! que puta se sentía!!.

No pudo evitarlo y llevó la mano hasta su clítoris. Se apoyó en la rodillas de Satyr y comenzó a moverse. 

- Eso es.... Disfruta de tu macho. Sabes que estoy siempre dispuesto para tí.

El cuerpo  de Nymph comenzó a convulsionarse. Se corrió desesperadamente, entre gritos y gemidos, de un modo brutal, que nunca había experimentado con nadie más que con él. Se dejó caer y Satyr la abrazó tiernamente, susurrándole al oído lo orgulloso que se sentía de su hembra. Seguía follándola, pero ahora pausadamente, dejando que recuperase parte de sus fuerzas. 

Poco a poco los movimientos fueron haciéndose cada vez mas rápidos. Ella sintió que por mucho que se saciara nunca sería suficiente: acababa de correrse y estaba deseando volver a hacerlo.

Le dijo que quería ser su perrita, así que se puso de rodillas al borde de la cama. Satyr la sujetó por las caderas y volvió a introducir su polla en ese coño que le fascinaba. Palmeó sus nalgas sintiéndose el afortunado poseedor de una hembra insaciable. Lubricó su culo e introdujo poco a poco su polla, venciendo la resistencia del cuerpo de Nymph, con movimientos lentos pero firmes, hasta que se deslizó con total fluidez en su interior. Entonces se dejó llevar. Comenzó a follarla violentamente, agarrándose a sus caderas. Ella gemía desesperada, entregada por completo al disfrute de Satyr (le encantaba verlo libre y totalmente desatado) y al suyo propio. El se corrió en el interior de su culo, apretándose fuertemente contra su cuerpo. Mantuvieron la postura un buen rato hasta que se deslizó lentamente fuera de ella. 


Se acostaron el uno frente al otro. Se miraron a los ojos. Se besaron y acariciaron. Sabían que nunca follarían así con nadie más, y eso los mantenía unidos pese a todo y a todos. Volverían una y otra vez a entregarse como lo habían hecho esa tarde: libres y cómplices en cada uno de sus encuentros, sin nada que enturbiase ese momento en que se follaban y se querían hasta la extenuación.

jueves 17 de julio de 2008

Sex on the beach


Fue un momento especial
Los dos lo deseábamos desde hacia tiempo


Este es nuestro rincón... ¿Lo ves?


Fue en una noche oscura, sin luna, pero el cielo estaba plagado de estrellas. El único sonido era el de las olas lamiendo la arena.
En aquel lugar, distante de cualquer punto habitado, me sentí segura y protegida entre tus brazos. Deseada y deseosa de poseerte.

Quizá fuese el entorno (salvaje y paradisiaco), o probablemente saber que estabamos solos, tal vez ayudase el sonido del mar. Lo cierto es que los dos nos sentimos salvajes, primitivos y desposeidos de nosotros mismos. Nos entregamos instintivamente, como probablemente lo hicieron nuestros ancestros.
Me pediste que me apoyase en una roca, mirando ese mar que penetraba en mí a través de la piel. Me sentí liberaba y totalmente ajena al mundo. Te percibí mas intensamente que nunca, mientras me llenabas una y otra vez agarrado a mis caderas, como a tí te gusta, y embistiendo con fuerza contra mi cuerpo.
Mis gemidos, que al principio fueron tímidos, se fueron transformando en un grito que salía de lo mas profundo de mi ser.
Tu te dejabas ir, solo concentrado en sentirme, exacerbado por mi placer. Me llenaste con tu semen apretándote fuertemente contra mí. De tu boca surgió un grito salvaje, de macho complacido, y te dejaste caer, agotado y satisfecho.

Ese día,
ni tú fuiste sátiro ni yo ninfa.
Simplemente fuimos amantes que se dejaban llevar por la mas ancestral de las pasiones.

viernes 27 de junio de 2008

Me gusta como me comes...

















Me encanta el placer de sentirla en tu boca, tierna y dulcemente tratada, rodeada del tacto aterciopelado de tu paladar y tu lengua

Humedecida con la jugosidad de tu saliva, acariciada por tus convulsos movimientos...

Y tu mirada..., tu mirada perdida llena de sentimiento y placer, que me observa deseosa rogando que te entregue mi descarga


Y lo consigues..., consigues que me derrita en tu boca y te inunde con el néctar que tanto ansiabas


Y así..., te quedas impregnada, golosa y saciada, saboreando la fruta deseada


Y yo..., te miro complacido, satisfecho y cómplice preparado para la siguiente descarga...

Me gusta sentir como crece entre mis labios,... obediente, siempre dispuesta para entregarme el néctar que elaboras y guardas para mi.

Mi nombre en tu boca, pronunciado entre gemidos, mientras tus manos acarician mi cabello.

Tu mirada perdida, buscando la mía mientras yo me pierdo en tu cuerpo del mismo modo que tu lo haces en el mío.

Los dos disfrutamos de ello.

Nymph.


domingo 22 de junio de 2008

Echándote de menos


Mientras no estás no puedo evitar sentir que necesito tu piel cerca de la mia.
Tus susurros, tu entrega y tus ganas de poseer y ser poseído.
Nymph

Mientras no estoy, cada minuto aumenta el deseo de querer estar, sentir la fuerza desbocada de tu pasión y poder mantener tu mirada, mientras me hundo en tus entrañas para extraerte y sentir ese relámpago que te hace vibrar perdida entre mis brazos...
Satyr

jueves 19 de junio de 2008

El sabor de lo prohibido


Hace dos días de ello…

Me lo propusiste a media tarde y, desde ese momento, no pude dejar de imaginármelo.

Me llevaste a una sala con una mesa y dos sofás de cuero negro. Estábamos muy excitados y tensos por el temor a ser descubiertos.

Follamos tumbados, sentados y de rodillas; en la mesa, en el sofá y en el suelo. Unas veces lo hacías tú y otras yo. Lo único que se oía eran nuestros gemidos y las respiraciones agitadas. Me poseíste como solo tú sabes: haciéndome desear que el reloj se detuviese para que nuestros cuerpos permaneciesen eternamente enredados, sintiendo en lo mas profundo de mí las embestidas de tu polla llenando todos y cada uno de mis agujeros.

Todavía percibo en mi boca la mezcla de sabores de nuestros cuerpos y la suavidad de tu polla.

Todavía llevo en la nariz el olor a cuero de aquel sofá…

Tq.

lunes 16 de junio de 2008

La mayor de tus fantasías está todavía por contar!!



Esta fue la respuesta de Satyr a mi petición.
En ese momento se abrió la caja de Pandora...
Uummmmm…, ¿cómo podría explicarlo…? Me ha encantado cada palabra, cada letra, cada punto y cada coma que has escrito. El fondo, la forma, la espontaneidad, la fuerza, la sinceridad, la naturalidad, la pasión… Me ha encantado que hayas escrito ese mensaje, lo que has escrito y como lo has escrito y, créeme, estoy seguro que he entendido cada idea y cada deseo. Sí, he entendido tu mensaje completamente, y no solo eso, lo comparto en su totalidad, que lo sepas.

Comparto tu arrebato, tu pasión, tu deseo, tus ganas de que te folle sin complejos y contención de ningún tipo, las ganas de hacerlo, tus ganas de entregarte, de que nos entreguemos sin límites, las ganas por compartirlo, por ser explícitos y siempre entre nosotros.

(...)

Tu relato es espléndido y no dudes que ese y otros muchos que escribas los llevaremos a cabo, al menos me esmeraré en que así sea. Y te follaré unas veces como me lo pidas, y otras como yo más desee, como más me guste hacerlo. Seré tu macho, tu semental y como tal te follaré como a una hembra en celo, como a una perra que me suplique que la posea y la tome completamente y que clama por que la bañe con mi semen. Te follaré salvajemente y serás mi puta una y otra vez hasta tal punto que solo con verme desearás abrirte de piernas para mí y entregarme tu coño para que lo exprima y lo haga mío…

Ahora mismo me encantaría tenerte frente a mi, sentada y yo pajeándome para ti, para que me vieses, como me muevo, como suspiro ante ti, como mi cuerpo desnudo se agita hacia ti y mi mano menea mi polla con intensidad, solo para ti, para que me veas, para que me sientas en estado puro, excitado para ti. Cuando llegue el momento más álgido, con una mano te agarraré por la cabeza y con la otra dirigiré mi polla hacia ti, para que los dos sintamos y disfrutamos del momento de éxtasis que supondrá el correrme sobre ti. Me desvaneceré viendo como mi semen corre por tus labios y tus mejillas y cae por tus tetas, chorreando hacia tus pezones. Y con tu cara llena de semen y de deseo, nos besaremos saboreándo entre nuestros labios, el néctar de la pasión que he estado elaborando y reservando para entregarte. Así, con su sabor agridulce, intenso, extraño, los dos beberemos esa miel que era mía y que entonces se encontrará sobre ti.

Esto es solo el principio…

Sintiéndome puta


Este relato lo escribió Satyr para que al fin se despertase la ninfa que habitaba dentro de mi.
Sigue pendiente....
Espero poder llevarlo a cabo en breve.

Te lo debo a tí, Satyr, que no has dudado en sacarme a la luz. Gracias...

Sigue pendiente... pero muy pronto lo experimentarás, y conocerás el placer de entregar por completo tu cuerpo, tu alma y vivir completamente desposeída y enajenada horas de placer interminables...

Recuerda, esa ninfa ya existía dentro de ti..., descúbrela, disfrútala...!!!

Siempre me gustó sentirme puta. Es una fantasía que me había perseguido desde que alcancé la madurez y en cierta medida la he cumplido, al menos así me he mostrado y comportado amenudo con mis amantes, como si fuese un auténtica puta. De todos modos, por muy puta que estuviese dispuesta a ser y por mucho que así me mostrase, esta actitud no ha dejado de ser fingida. Por ello, esta situación no ha conseguido saciar mis ansias, ni me produce todo el morbo que me gustaría sentir siendo una puta de verdad. Por lo que decidí transformar mis deseos en hechos, en los que experimentase como sentirme puta de verdad.

Pensé que para sentirme verdaderamente puta, debería comportarme y pensar como tal y hacer exactamente lo mismo que hacen las putas. Decidí anunciarme en un periódico local en la sección de contactos, donde muy explícitamente me ofrecía para todo y mostraba dispuesta a los deseos más lascivos que los clientes deseasen solicitar, con la intención de atraer a la más variada clientela masculina. La respuesta no se hizo esperar y a las pocas horas de publicarse el anuncio, recibí las primeras llamadas. La verdad es que la cantidad que pagasen por mí me resultaba irrelevante, no era el dinero en si lo que más me interesaba, de hecho una vez vivida esta experiencia no tenía intención de mantener el anuncio. Solo se trataba de sentirme puta una vez, si me gustaba la situación podría repetirlo pero en principio solo tenía intención de experimentarlo ocasionalmente.

Esta situación me permitía elegir el cliente que más me apeteciese o mejor dicho el que más me inspirase, indistintamente de si los honorarios era abundantes o no, incluso me resultaba más morboso que fuesen bajos, de forma que así me sentiría más puta todavía. Tras descartar a varios posibles clientes, me llamó uno que por su estilo y tono de voz me inspiraba suficiente confianza como para continuar con el juego, por lo que en el transcurso de la conversación fui dandole pie a sus deseos, y finalmente acordamos una cita. Así fue, pactamos que nuestro encuentro fuese muy discreto, le propuse que podríamos vernos en un motel de la zona, él se mostró dispuesto a que nos viésemos en su casa. Esto me gustó y me inspiró más confianza todavía. Acordamos unos honorarios de 30 euros, lo cual no estaba nada mal sabiendo que él pondría la cama y así, zanjado el trato, me vi camino de su casa dispuesta a sentirme más puta de lo que nunca había podido imaginar. De camino mi mente morbosa se retozaba con la situación y no hacía más que pensar hacia donde me dirigía y lo que me disponía a hacer, de tal manera que mi coño me resbalaba entre las piernas de lo mojado que se encontraba. Miraba a mi alrededor y tenía la sensación de que las personas que pasaban por la calle me observaba y podían leer en mi cara lo que estaba a punto de ocurrirme. Me fascinaba la idea de entregarme a un hombre que ni siquiera había visto ni una sola vez, para que dispusiese de mí con total libertad, no solo porque yo lo desease si no también porque me debía a él puesto que para eso me pagaría, lo que le atribuía más derechos todavía.

Cuando llegué a su casa, me abrió la puerta me invitó a pasar y toda mi intriga se fue desvelando, me gustó su aspecto... Nos saludamos, nos besamos y me pagó mis 30 euros, la cosa empezaba bien, a partir de ese momento comenzaba a sentir que irremediablemente era suya, no solo por que ya me había pagado, si no porque empecé a desearlo más de lo que había imaginado.

Me invitó a entrar en una habitación y me pidió que me desnudase, al rato apareció completamente desnudo, y así, comenzamos las mil y una noches…

Me folló de mil maneras y yo no lo cuestioné ni un solo momento. Podía sentir como disfrutaba conmigo y de mí, pero lo que él no podía imaginar era que yo, con toda mi sumisión y disposición hacia él, estaba disfrutando infinitamente, gocé como no recordaba, era un amante consumado, que elevó mis sentidos al grado máximo de placer y a la vez gocé infinitamente con la sensación de subordinación a la que me sometió.

Por fin me había sentido puta, fui puta…

miércoles 11 de junio de 2008

Me gustaría explotar de placer




He aquí la primera declaración que recibí de Nymph. A partir de ese momento, comenzó la entrega más pasional y absoluta...


Satyr




Meditando a cerca del reto que un día me lanzaste, como si de un guante blanco se tratase, he llegado a la conclusión de lo que realmente me excita es estar excitada...


Quiero sentir el fuego correr por mis venas.


Quiero sentirme como una perra caliente deseosa de que su macho la folle y bien.


Quiero sentir como mi flujo recorre mis piernas… llegando hasta mis rodillas.


Quiero sentir la completa y absoluta necesidad de ser tuya.


Quiero sentir casi dolor físico por no poder tenerte.


Quiero suplicarte casi con lágrimas en los ojos que me folles, que me poseas completamente, en cuerpo y alma.


Quiero retorcerme de excitación, sin poder tocar ninguna parte de mi cuerpo o del tuyo, mientras tú, completamente vestido te complaces en verme excitada.


Quiero que recorras tu cuerpo, que palpes tu polla por encima de tu pantalón, mirándome desafiante


Quiero que juegues conmigo.. casi rozándome, pero sin llegar a tocarme…. Que juegues a excitarme…. pero sin tocar nunca mi coño, aunque insinúes que vas a hacerlo…


Quiero ver cómo te desnudas y ver tu excitación.


Quiero tu polla grande y dura…. Sé que intentaré tentarte, intentaré lamerte… pero tú no me dejarás…


Quiero que sientas que yo soy tu hembra, que se muere suspirando por qué la folles, pero tu actitud será de autocomplacencia… Me mirarás diciéndome con los ojos: “Si, se que estás ahí, sé que me deseas, pero tampoco es para tanto, me gusta tocar mi polla, me gusta exhibirme ante ti, mojar mis dedos en saliva y rozar con ellos mi culo… quiero excitarme yo solo y que tú lo veas”…


Quiero que realmente te excites y ver en tu cara esa mirada perdida que me pone a mil.


Quiero que me digas todo aquello que pase por tu mente, sin cortapisas, sin vergüenza, sin pensar que puede no gustarme: “Como voy a follarte, cabrona, hasta reventar”….


Quiero que te exhibas pegado a mi cara, tu polla rozando mi lengua y tu mano sujetando mi pelo, con cierta rudeza (me encanta que me sujetes por el pelo cuando follamos) domesticándome y recordándome que tú eres quien decide.


Y cuando creas que ya es suficiente, cuando estés tan excitado como yo y deseando clavar tu polla en mi, piensa que todavía no es bastante, que todavía no estoy lo suficientemente excitada para perder completamente los papeles. Que mis suplicas no sean para ti un canto de sirenas.


Quiero llorar de agradecimiento por recibir tu esplendida polla. Quiero que tu sientas lo mismo al dármela, pero para eso tenemos que conseguir convertirnos en animales, locos por follar y sentir.


Tú decides si me dejas devorar tu maravillosa polla, o si por el contrario prefieres follarme hasta saciarte….


Aunque yo prefiero que te coloques encima de mi…. y así, con la cara desencajada y la mirada ausente finalmente me hagas el amor, con todas las letras y todos los sentimientos que eso lleva implícitos. Porque en ese momento, y en esa nube solo existimos tu y yo y nos encanta follar y nos encanta querernos. Me gusta sentir que me quieres al menos un poquito cuando hacemos el amor, y me gusta sentir que yo te quiero del mismo modo.


Lo que está fuera no existe en ese momento. Todo lo que pasa entre esas 4 paredes es verdadero y (ese es tu mayor reto) necesito saber que te tengo en todas tus dimensiones, no solo como el macho que me folla sino también el que, al menos en ese momento, me quiere. Porque sabes que nunca va a recibir ningún mal ni ningún reproche por mi parte, salvo quizás este: quiéreme cuando estoy contigo…

El rincón de los juegos



En un cuarto -vacío, pequeño, cuatro
paredes cubiertas de tela verde-
un hermoso candelabro arde cálidamente;
y en su ardor, cada una de nuestras
pasiones
arde también con violenta lascivia.

En el pequeño cuarto, donde brilla el
vívido fuego del candelabro, la luz es única
No es para cuerpos tímidos
la voluptuosidad de estas llamas.


C. Kavafis